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LA NECESIDAD DE UN PLAN DE VIDA. Tamara Rodríguez Cardín. Psicóloga de Grupo Pérez-Espinosa

LA NECESIDAD DE UN PLAN DE VIDA. Tamara Rodríguez Cardín. Psicóloga de Grupo Pérez-Espinosa

18 Julio 2018

 

Un plan de vida, es el mástil que le da dirección a nuestra vida. Esto no significa que no podamos cambiar el plan de vida, porque a medida que crecemos cambiamos de opinión con respecto a muchas cosas. Mientras más áreas podamos definir mejor sabremos lo que queremos y evitaremos que las circunstancias se apoderen de nosotros.

La falta de plan de vida es la principal causa de que las crisis existenciales de ciertas edades normativas en el desarrollo humano, se conviertan en un desastre porque la persona siente que han pasado tantos años y no han hecho nada. Despiertan una mañana y tienen la sensación de que se están poniendo viejos y no han avanzado nada en su vida.

Muchas veces, sabiendo que no nos sentimos bien, buscamos algo que nos consuele y, no es que esto sea malo, lo malo es hacerlo porque no queremos enfrentar la causa de lo que nos descompone emocionalmente.

¿Qué diferencia a los que se entregan a la desesperación de los que la resuelven? La diferencia radica en llevar a cabo una serie de pasos luego de descubrir que algo anda mal:

• Aceptar que esta crisis es real, con lo que podemos consultar a un tercero de confianza. Pero fingir que podemos dejarlos atrás sin que sean relevantes, ignorarlos, no es la solución. Si han aparecido en estos momentos de nuestra vida es porque tienen un lugar importante en nosotros y reclaman al menos atención.
• Luego llegamos al triste momento de comparar los hechos actuales con las expectativas que teníamos antes
• El siguiente paso es aceptar que existe un cambio entre lo que queríamos y lo que tenemos actualmente. Aceptar significa es ver lo que hay y tomarlo como parte de sí. Luego decidir que queremos hacer con él. El mayor error es querer cambiar alguno de los dos: no podemos cambiar ni el pasado ni lo que tenemos ahora o entregarnos a los reproches y la autocompasión. Lo que podemos cambiar es el futuro. En la película vemos que el problema es que el adulto se avergüenza de su pasado y por ello quiere, al principio dejarlo atrás, en lugar de integrarlo a su personalidad, como algo que pasó y que ha cambiado. En parte porque es muy autocrítico, (demasiado diría yo) y cuando nos exigimos la perfección la vida se convierte en un trabajo de lo más estresante.
• Sentarse tranquilamente a renegociar las expectativas y los cambios es lo mejor que podemos hacer en estas circunstancias, aunque no nos asegura que será lo más cómoda
• Pida ayuda si hace falta.
• Al final, expectativas y hechos resuelven juntos, con decisión propia sus dificultades personales.
• Y después del vértigo de la experiencia hay que poner esos planes en marcha.

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